La vida no se mide únicamente por los años que vivimos, sino también por las personas que encontramos en el camino.
En estas páginas quiero recordar a amigos, maestros, compañeros y seres queridos que, de una u otra forma, dejaron una huella en mi vida. Algunos compartieron conmigo muchos años; otros apenas un breve capítulo. Sin embargo, todos permanecen vivos en la memoria por su humanidad, su generosidad, su talento o las enseñanzas que me regalaron.
No son biografías completas ni retratos perfectos. Son recuerdos escritos desde el afecto y la gratitud, pequeños homenajes a quienes hicieron más rico mi propio camino.
Porque mientras alguien conserve su recuerdo, una parte de su vida continúa entre nosotros.