¿Puede un cuento convertirse en una obra de teatro creada por sus propios lectores? ¿Puede la música de hace cinco siglos cobrar nueva vida en manos de niños y jóvenes?
El joven vihuelista nace de dos experiencias que han acompañado mi vida: los cuentos que mi madre me narraba durante mi infancia en Irán y mi dedicación a la música y a la enseñanza. De ese encuentro surge una historia que une la memoria de la tradición persa con los sonidos de la vihuela y la música antigua europea.
La acción transcurre en Parsán, un país imaginario de resonancias orientales. Allí viven la princesa Zyba y Chang, un joven músico cuyo encuentro nos habla de la soledad, la esperanza, el amor y la capacidad de la música para acercar a las personas.
La historia no termina en las páginas del libro. El joven vihuelista está concebido como una propuesta abierta para que los propios alumnos puedan imaginar y escribir los diálogos, dar voz a los personajes y construir juntos su versión teatral.
Cada grupo puede decidir cómo contar la historia, aportar sus ideas y elegir la música que acompañará las escenas. Quienes disfruten actuando podrán subirse al escenario; quienes prefieran escribir, tocar, cantar o colaborar en la preparación también encontrarán su lugar.
El libro incluye una adaptación teatral de Fátima Colomo, que puede servir como ejemplo y punto de partida para el trabajo creativo.
En un tiempo en el que pasamos tantas horas ante las pantallas, el proyecto propone dedicar un espacio a mirarnos, escucharnos, conversar e imaginar juntos. La palabra, la música y el teatro se convierten así en una ocasión para relacionarnos y compartir una experiencia.
La música ocupa un lugar esencial en esta historia. El libro invita a mirar hacia el pasado y descubrir la vihuela, uno de los instrumentos más nobles y representativos del Renacimiento español. Durante el siglo XVI, su sonido acompañó canciones, danzas y obras de gran belleza, escritas por compositores como Luis de Narváez y Alonso Mudarra.
A través de sus páginas, los alumnos pueden acercarse también al laúd, a la guitarra y a otros instrumentos históricos. La recuperación de estos instrumentos y de sus repertorios nos permite escuchar hoy sonidos que durante mucho tiempo permanecieron lejos de la vida cotidiana y darles una nueva presencia en las aulas.
Para acompañar el cuento, he reunido una selección de obras del Renacimiento y comienzos del Barroco, con transcripciones y arreglos propios para instrumentos solistas, conjuntos y voces. Cada docente puede elegir las piezas que mejor se adapten a sus alumnos, a los instrumentos disponibles y al carácter de cada escena.
La música no es un simple fondo para la representación: forma parte del relato, expresa aquello que los personajes sienten y ofrece a los alumnos la posibilidad de participar con sus instrumentos y sus voces.
Las ilustraciones del libro nacieron de la imaginación de dos niñas de seis y once años. A través de sus dibujos dieron forma a Parsán, a sus personajes y a algunos de los lugares y objetos de la historia.
Su mirada forma parte del espíritu de la obra: cada lector puede imaginar el cuento de una manera diferente y aportar algo propio a él.
El joven vihuelista está pensado para escuelas, institutos, conservatorios y otros espacios educativos y culturales. Su carácter abierto permite adaptarlo a distintas edades, niveles e instrumentos, y ofrece una oportunidad para que colaboren las áreas de Música, Lengua, Historia, Artes Plásticas y Teatro.
Más allá de una representación final, lo que importa es también el camino: leer una historia, escuchar otras ideas, descubrir instrumentos, escribir, ensayar y aprender a crear entre todos.
Con este libro deseo compartir una historia nacida entre dos culturas y tender un puente entre la memoria, la música del pasado y la imaginación de las nuevas generaciones.
Masud Razei Yasdi
Músico, profesor y especialista en instrumentos de cuerda pulsada del Renacimiento y el Barroco.
Portada
Parsán
La vihuela